Reconocer los Volcanes – ReconocernosCrear puentes

Reconocer no es descubrir lo que no se conocía, sino volver a mirar con el alma lo que ya habita en nosotros. Es recordar en el sentido más profundo: reunir las partes del ser, reestablecer vínculos, volver al corazón. Es desde ese impulso que nace esta propuesta: una invitación viva a la investigación grupal y experiencial junto a los volcanes de Lanzarote.

Los volcanes, con su presencia imponente y silenciosa, nos llaman. Nos invitan a observar más allá de la forma física, a escuchar las fuerzas que encarnan, a percibir su vínculo con los elementos —el aire, el agua, la tierra y el fuego—, con el ser humano y su rol en el despertar de la conciencia colectiva.

Uno de los temas centrales será el reconocimiento del fuego como fuerza interior. El fuego que habita en nosotros como voluntad, como impulso para actuar, para iniciar, para transformar. Ese fuego espiritual que, al ser reconocido y cultivado, enciende preguntas, abre caminos, anima procesos profundos. En momentos de cambio como los que vivimos, necesitamos ese calor interior que da dirección y sentido.

Otro eje importante será el calor como sustancia espiritual que une y comunica. En nuestra forma de vincularnos aparecen siempre fuerzas de simpatía y antipatía, que son parte de toda relación humana. Pero cuando logramos atravesarlas, es posible conectar con una sustancia más esencial: el amor como fuerza de reconocimiento, como puente entre seres, como calor que posibilita el encuentro verdadero.

También nos proponemos acercarnos al fuego volcánico desde una mirada más amplia. Muchas veces vivimos estas fuerzas como destructivas o amenazantes, y sin embargo, en un nivel más profundo, también nos muestran la potencia que habita en el interior humano. No se trata de reprimirlas o temerlas, sino de reconocerlas, transformarlas y darles lugar como motores de cambio, como fuerzas necesarias en los procesos de renovación, tanto personales como colectivos. Los volcanes son también creadores, dadores de nueva forma, impulsores del devenir.

Este proyecto es un llamado desde el corazón a quien sienta afinidad con esta búsqueda. No hay requisitos más allá de la disposición interna a escuchar, a participar con autenticidad, a traer lo propio —sea desde la música, el arte, la palabra, la meditación, etc. — para que, entre todos, tejamos un espacio de presencia, conciencia y reconocimiento mutuo.

Las fechas y actividades se anunciarán a partir de Septiembre de 2026. Si te resuena, ya puedes ponerte en contacto conmigo, desde la página de contacto.
Más información se compartirá en esta página.

La idea Fundacional del proyecto es la de » Crear Puentes«

Una de las ideas esenciales de este proyecto es crear puentes. ¿Qué significa esto? Significa unir partes que alguna vez estuvieron separadas, tanto en nuestro interior como en nuestra relación con la Tierra.

Caminar un puente es transitar el camino de la integración. A medida que cruzamos, reconocemos aquello que estaba dividido, y lo traemos de vuelta a nuestra conciencia. De este modo, vamos incorporando nuevas dimensiones a nuestro camino de vida.

Hoy habitamos una isla volcánica, estamos rodeados de una fuerza natural intensa, viva y presente. Sin embargo, muchas veces nos sentimos separados de esa realidad, como si los volcanes fueran algo externo, ajeno a nuestra experiencia interior.

Este proyecto nace justamente de ese impulso: tender puentes entre lo que está fuera y lo que está dentro. Entre la forma física del volcán y sus cualidades como fuerza interior. Entre lo visible y lo invisible. Reconocer los volcanes afuera es también reconocer sus huellas dentro de nosotros.

Al crear este puente, no solo nos acercamos a la Tierra, también nos acercamos a nosotros mismos, uniendo partes que estaban fragmentadas, y despertando una forma más viva y consciente de habitar nuestro cuerpo, nuestro entorno y nuestro tiempo.